
Nuestro cliente, una compañía industrial de referencia, acudió a Grupo Paradell ante la necesidad de comprender y revertir un incremento sostenido del absentismo laboral que estaba afectando a la productividad, los costes operativos y el clima interno de la organización.
La empresa presentaba desde 2022 una evolución claramente ascendente de las ausencias laborales, con tasas medias superiores al 12 % y picos críticos en determinadas plantas y colectivos profesionales. A ello se sumaba un contexto normativo cada vez más restrictivo en materia de control del absentismo y una ausencia de políticas internas específicas que permitieran una gestión homogénea y preventiva.
Grupo Paradell puso en marcha un diagnóstico integral, combinando análisis de datos históricos, revisión del marco legal aplicable, evaluación de procesos de Recursos Humanos y un estudio psicosocial en profundidad mediante entrevistas confidenciales y focus groups con todos los niveles de la organización. Este enfoque permitió obtener una visión objetiva y compartida de las causas reales del absentismo, más allá de las cifras.
Como eje central del proyecto, se diseñó e implantó un sistema avanzado de Business Intelligence, integrando datos de RR. HH., control horario, producción y costes laborales. Esta herramienta proporcionó a la dirección una visión en tiempo real del absentismo, identificando patrones, perfiles de riesgo y el impacto económico real, que superaba los 3,8 millones de euros acumulados en tres ejercicios, con una proyección superior a 1,6 millones de euros anuales si no se actuaba.
El análisis permitió diferenciar con claridad entre absentismo estructural, causas organizativas y posibles conductas abusivas, estimando que entre un 4 % y un 20 % del coste total podía estar vinculado a ausencias no justificadas, además de detectar factores clave como el envejecimiento de la plantilla, la sobrecarga operativa, la falta de reconocimiento y la desigualdad de criterios en la gestión diaria.
Con el apoyo del informe ejecutivo de Grupo Paradell, la empresa definió e inició un plan de acción estratégico, centrado en tres ejes: liderazgo y gestión de personas, cultura organizativa y control preventivo mediante BI. Se establecieron políticas internas claras, protocolos de seguimiento, acciones de bienestar y formación de mandos intermedios, así como mecanismos discretos y legales de control del absentismo reiterado.
Gracias a esta intervención, la organización pasó de una gestión reactiva a un modelo proactivo y basado en datos, reforzando la equidad interna, mejorando la toma de decisiones y sentando las bases para una reducción sostenible del absentismo. El proyecto no solo permitió controlar un riesgo operativo crítico, sino que se convirtió en una palanca de transformación cultural, alineando eficiencia, bienestar y responsabilidad corporativa.

