Cuatro indicios de que tu compañía necesita una estrategia de Inteligencia Económica

Cuatro indicios de que tu compañía necesita una estrategia de Inteligencia Económica

Como ha dicho en alguna ocasión el magnate Bill Gates, “el secreto del éxito en los negocios está en detectar hacia dónde va el mundo y llegar ahí primero”. Y para ello, las estrategias de Inteligencia Económica son una herramienta muy eficaz que permiten tomar decisiones trascendentes y argumentadas, basadas en información trascendente para los intereses de la empresa y su futuro.

Tal y como afirma Cristina Cajigos, Key Account Manager de Grupo Paradell, “cualquier empresa necesita Inteligencia porque el mercado cambia muy deprisa y, además, ahora es muy inestable y debemos ser muy ágiles y adaptables para salir con éxito de él. Definir estrategias no alineadas al comportamiento del mercado es llevar a la empresa al declive progresivo, más aún si se reacciona tarde. La competencia es muy agresiva y los clientes no se casan con nadie”.

Sin embargo, aunque la Inteligencia Económica deba ser la antesala de las decisiones estratégicas de una compañía, no todas llevan a cabo estrategias de este tipo. Por ello, enumeramos las cuatro señales de advertencia de que tu empresa necesita incorporar, cuanto antes, Inteligencia Económica en el día a día de su negocio:

1. Cuando se toman decisiones estratégicas y estas no tienen el ROI esperado:

Las empresas se centran con ahínco en garantizar la obtención de un buen Retorno Sobre la Inversión (ROI) que realizan pero, también en muchos casos, previamente no toman esas decisiones de inversión en base a los datos adecuados y el retorno no es el esperado.

Para salir de ese atolladero o evitar esta situación, la solución pasa por repensar la estrategia, ponerse en manos de profesionales, aplicar las ventajas que aporta la Inteligencia Económica en todas sus aristas y conseguir transformar esa información y datos en ventajas competitivas para la compañía.

2. Cuando tu competencia lidera el mercado, se adelanta a tus estrategias o bloquea tu desarrollo:

En Grupo Paradell compartimos la idea de que las estrategias de Inteligencia trascienden al simple cliché de “conoce a tu enemigo”. Es mucho más y, en este punto, la resistencia al cambio no puede ser el enemigo de la compañía.

Cuando se monitoriza y busca información de la competencia en todas sus fases de negocio, permite detectar amenazas y oportunidades, y conocer qué hay detrás de cada decisión estratégica que aleja a tu compañía de la primera posición. Aplicar Inteligencia es un ejercicio de análisis profundo, en el que las empresas descubren los puntos más sutiles de los planes comerciales de la competencia, además de los clientes a los que sirven y los diferentes mercados en los que operan.

3. Cuando necesites conocer qué sucede y sucederá en el mercado para dirigir tus planes estratégicos:

El consultor y profesor de negocios austriaco, Peter Drucker, decía con acierto que “la planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes”. Por tanto, para garantizar la idoneidad de las inversiones, sacar al mercado nuevos productos, innovar o crear tendencias es vital hacer uso de la Inteligencia, sobre todo, en entornos VUCA (volátiles, complejos y cargados de ambigüedad e incertidumbre) como el actual.

De esta forma, tu compañía podrá pasar de estudiar o copiar posibles tendencias y productos, a crearlas con las herramientas adecuadas bajo su identidad y diseñar un Plan Estratégico realista y con una hoja de ruta clara a 3-5 años que encaje con las nuevas demandas.

4. Aún no conoces bien a tus clientes y quieres ofrecerles soluciones clave para su negocio:

Si uno de tus objetivos es proponerle a tus clientes soluciones clave para su negocio, una estrategia de Inteligencia Económica va a aportar las herramientas adecuadas para ello. Así podrán convertir los cambios diarios del mercado en una transformación constante para su organización y fidelizarás a tus clientes, que esperan que tus servicios les aporten algo nuevo y sean rentables a largo plazo.

Más que nada, porque las organizaciones del siglo XXI, si no quieren llegar a ser sorprendidas en el día de mañana por nuevos competidores, nuevas tecnologías y productos sustitutos, que pongan en peligro su estabilidad en el mercado, deberán ser capaces de interpretar adecuadamente las señales de su entorno y disponer de los medios necesarios para anticipar su toma de decisiones, a través del desarrollo, entre otras, de una estrategia de Inteligencia Económica.

En conclusión, y apostando de nuevo por una célebre cita de Albert Einstein: “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Grupo Paradell